top of page

La tristeza es la ausencia de alegría



Cuando la sientas, no te pelees con ella. Proponte hacer algo, aunque sea difícil:

hablarlo, escribirlo, pedir ayuda o simplemente permitirte sentirla sin disfrazarla.


Está bien estar triste. Ignorar el tema solo hace que la tristeza se guarde y pese más adelante. No es que esté “bien” o “mal”: es una reacción natural del cuerpo y de la mente ante algo que importa. Lo inteligente no es ignorar el sentimiento, sino reconocerlo para que no te robe más energía de la necesaria y luego decidir qué vas a hacer al respecto.


Lo primero que necesitamos entender es que estar triste no es algo extraño, igual que estar feliz. Lo problemático no es sentir tristeza, sino cuando se queda de manera permanente o se vuelve tan intensa que bloquea tu vida diaria.


Si no tuvieras momentos de tristeza, tus momentos de felicidad serían planos; no habría contraste ni profundidad. Nadie puede estar continuamente triste o continuamente feliz. La tristeza es una emoción que no podemos excluir de nuestra experiencia humana. Las emociones no son buenas ni malas: solo son señales. Lo importante es aprender a gestionarlas.


Cuando la ignoras, la reprimes o la guardas sin darle un espacio, solo vas llenando un vaso interno de emociones no atendidas que tarde o temprano buscarán salir. Mantenerlas “a raya” consume muchísima energía: tu cuerpo se cansa de sostener algo que pide ser visto. No atenderlas no las hace desaparecer; solo las hace más pesadas.


Las emociones, además, son atemporales: lo que no se procesa hoy, se queda esperando dentro de ti. Por eso a veces una situación “pequeña” detona una reacción exagerada: no estás reaccionando solo a eso, sino a todo lo que venías acumulando.


Tips de Acciones de expresión emocional

  • Escribir durante 5 minutos lo que te pone triste, sin editar ni corregir. Romper u olvidar la hoja después si así te sientes más libre.​

  • Poner una canción que represente tu estado de ánimo y permitirte sentir, incluso si salen lágrimas.

  • Dibuja tu tristeza como un color o una forma, sin buscar que “se vea bonito”.

  • Grabar una nota de voz para ti, hablando como hablarías con un amigo que quieres mucho.


Recuerda que eres tú quien puede romper el ciclo de lo que sea que esté pasando en tu vida. No controlas todo lo que te ocurre, pero sí puedes decidir qué haces con lo que sientes. Confía en ti y quiérete lo suficiente como para buscar ayuda antes de llegar a situaciones extremas. Pedir ayuda no es rendirse; es elegir cuidar tu salud emocional a tiempo.




Comentarios


bottom of page